EL
PADRE EN LAS LETRAS DE TANGO
Hilda Guerra
Cada canción tiene su
propio olfato y vibración
si le sumamos su
propia energíase piensa en lo profundo de su alma
porque en el centro de ella está su mente
que viene a ser algo así
como el espíritu del pensamiento
Entonces:
¿Cómo se calcula el
peso de un tango, vals o milonga?
DON JUAN
Música:Ernesto Ponzio Letra: Ricardo J. Podestá
Música:Ernesto Ponzio Letra: Ricardo J. Podestá
Yo soy el taita del barrio
nombrado
en y en
no se me dice “señor”
Y si voy por los Patricios
se acobarda el más valiente
y estando entre mucha gente
me la largo...me la largo de “dotor”
En
el tango soy tan taura
que
cuando hago un doble cortecorre la voz por el Norte
si es que me encuentro en el Sur.
Y pa’ bailar
si es que me visto a la moda
la gente me dice toda:
Dios le dé...Dios le dé vida y salud.
No
hay teatro que no conozca
pues
hasta soy medio artistay luego tengo una vista
que hasta dicen que soy luz
y la forma de mi cuerpo
arreglada a mi vestido
me hace mozo muy querido,
lo juro...lo juro por esta cruz.
Yo
soy el taita del barrio
preguntesenló
a cualquiera.no es ésta la vez primera
en que me han de conocer.
Yo vivo por San Cristóbal
me llaman Don Juan Cabello,
anóteselo en el cuello
y ahí va... y ahí va si me quieren ver.
Calá,
che, calá
Siga
el piano, che,Dese cuenta usted
y después dirá:
con este taita
podrán por el Norte
Calá,
che, qué corte,
calá,
che, calá.
No se sabe con precisión el año de su escritura. Fue
dedicado en el café de Hansen al taita don Juan Cabello.
TERRITORIOS
DEL TANGO
En un principio fue el tarareo o silbido
pero logró ser nuestra historia cantada con todos los
perfiles, el sentimiento más hondo musicalizado y el baile más sensual del
mundo. Factores internos y externos pretendieron apagarlo. No lo lograron. Vivió
muchas transiciones y está aquí más vivo que nunca como Patrimonio de la Humanidad. Si pretenden
destruirlo deja el germen entre escombros y vuelve a reproducirse dando origen
a otro dosxcuatro, cuatroxocho o dieciséisxtreintidos. Da lo mismo, mientras no
pierda la esencia.
Hay un territorio en
conflicto; el de su origen. Nació probablemente en la década de 1860, como una forma distinta de bailar
algunas danzas por entonces populares en Buenos Aires y Montevideo,
especialmente la polka, la mazurca y la milonga.
Allá por 1870, los
ricos, por culpa de la construcción del nuevo puerto debieron mudarse del
barrio del alto (San Telmo) al norte (Retiro y Recoleta) antes puntos
despreciables y orilleros. En el año 1871 azotó a Buenos Aires la fiebre
amarilla.
Desde
la Colonia el
vocablo daba vueltas. Algunos lingüistas esbozan fórmulas según la cual existió
una etapa de transformaciones que derivaron en la palabra tango como
deformación de tambor. Tras el paso previo por tambo (lugar de reunión)
tánpu (campamento – voz de origen quechua)
Para los que sostienen que es
una voz africana después de rastrear varios dialectos, recalcan que tango
significa lugar cerrado o círculo, en el
Sentido de club. Observan que entró al Río de La Plata con los negros, con su
significación de baile.
Otros apuntan que hace su ingreso a
mediados del siglo XIX, desde la vieja España, específicamente desde Andalucía
entre zarzuelas y tonadillas.
Para muchos historiadores el
tango circuló simultáneamente en la región andaluza y por derivación a
capitales de América.
Hay muchas conjeturas pero negar que el
tango es rioplatense es patético, como negar la existencia de esta ciudad o
Montevideo.
Pensar solamente que es un producto híbrido
del arrabal porteño, sin analizar la psicología de los millones de inmigrantes
que se precipitaron hacia estas tierras, es suicidar la historia. El hibridaje
es inevitable y siempre fecundo. Baste recordar la música negra de los Estados
Unidos de América.
Hay indicios de tangos en 1874 en las coplas de
“El Queco” –burdel- en la sublevación
mitrista que siguió a las elecciones cuando las cantaron las tropas del Gral.
Arredondo, al entrar en
Córdoba y San Luis. De allí pasó a
los bailes de los alrededores castrenses.
Si ahondamos en los vericuetos de la
sociología y en especial el psicoanálisis, podemos hacernos un picnic con las
letras de los tangos y en especial con las que hablan de la base: madre y padre. Éste casi siempre
ausente.
Si ignoramos quién es nuestro padre vamos a
suplantarlo. Si se lo desvaloriza cargaremos las tintas sobre él. En esta
crónica carnal aquél que no recibe consejos de un papá se vuelve retórico y en
definitiva asume ese rol.
El tango tiene códigos que conserva y
amplia. Tuvo mucho que ver en esto el suburbio, la marginalidad, la inmigración. Su impronta expulsa naturalmente lo docto
ilustrado. Lo paradojal es que cada vez hay que estudiarlo más. Emplea el
sarcasmo cuando intuye que le quieren vender una postal en vez de mostrar la
realidad.
Es una galería que conserva sus esmaltes. Su
brillo necesitó mucho pulido desde abajo; porque rechaza la
cera perfumada. Barre la superficialidad, aflora la ironía y sabe reír de sus
propias falencias. A sus cultores, para acceder a las gradas de aceptación, los
hace caminar hacia atrás. Posee
escaleras hacia abajo. Da la impresión que desde un principio se las supo todas con verso o sin el.
A comienzos
de la década del 80 la milonga ocupó un lugar destacado en el gusto popular. Ella
está en la génesis del tango, con una presencia más viva aún que la forma ya
veterana de la habanera antillana pura. Nació cantada y con el transcurso del
tiempo pasó a ser también baile. Pero
hay que tener en cuenta: vamos a
milonguear, podía
significar cantar o bailar, o ambas cosas a la vez. La bailan los compadritos de la ciudad para
burlarse de los eventos que organizaban los negros. Ellos también dieron un
aporte significativo al género y entre todos sumaron firuletes para derivar en
una danza tratada de audaz
o guaranga y
no en pocos casos vilipendiada por procaz, con
ciertos quiebres propios de la coreografía del candombe y el abrazo de la
pareja, sin posibilidad de lejanía física.
La milonga se
parece mucho al cantar por cifra,
con la diferencia que esto es propio del gaucho payador y a la milonga le rinde
culto el compadraje. Sin embargo esta moda fue rápidamente
captada por los payadores que actuaban en fondines, reuniones particulares,
comités. Los empresarios la ubicaron como pieza clave en las primitivas
representaciones del circo criollo.
Una de las
hipótesis podría ser: arrancó con la habanera, pasó por la milonga y culminó
con el tango.
EL
GAUCHO
Supe una vez por desgracia,
que había un baile por allí,y medio desesperado
a ver la milonga fui
“Martín Fierro”
En la
Argentina el término gaucho
aparece en 1774 cuando los funcionarios se quejan de las acciones de los
gauchos o cuatreros que operaban en la Banda Oriental. Voz indígena derivada de
la araucana hauchú, o de
la quechua hauk-cha que
significa huérfano.
El rasgo
sobresaliente del gaucho es su afición al mate, el canto y la guitarra. Además
del uso del caballo. De origen mestizo, mezcla de sangre española e india.
Muchos lo ven
como una prolongación del andaluz con trazos arábigos. Era un hombre
esencialmente libre y constituyó un grupo social que combatió en todas las
guerras posibles, desde las invasiones inglesas. Censurado por ocioso y
vagabundo y más aún como ladrón de ganado fue perseguido por las clases
opresoras, sin tener derechos.
Asocian sus
características al medio ambiente y en un sentido más amplio lo comparan con el
cosaco, mongol y el cowboy. También por el aislamiento y la falta de interés
por los bienes materiales.
Su punto de
reunión era la pulpería, bebía y cantaba cielitos. Allí eran frecuentes las riñas y peleas a
cuchillo. El gaucho rara vez se unía en
matrimonio. Si tenía hijos no los abandonaba; construía un rancho cerca de alguna
estancia, donde espera encontrar trabajo:
Al dirme dejé la hacienda
que era todito mi haberpronto debíamos volver
sigún el Juez prometía
y hasta entonces cuidaría
de los bienes, la mujer.
Después me contó un vecino
que el campo se lo pidieronla hacienda se la vendieron
p’a pagar arrendamientos.
Y qué se yo cuántos
cuentos
pero todo lo fundieron.
Martín Fierro
Jaime
Dávalos supo decir:
Tierra de conquistadores
siempre fue tierra de guachos.Esos gauchos vivarachos,
pendencieros y cantores,
que curtidos en rigores
y sin perro que les ladre.
Sin Dios, sin ley y sin padre
nunca pudieron creer
en otro amor de mujer
que no fuera el de su madre.
Antes de la reforma
de 1912, para poder votar había que empadronarse en el Registro. Quien
controlaba el Registro Electoral, controlaba los comicios, que decidían quién podía
empadronarse:
Dios te salve, M’Hijo (1930)
Letra: Luis Acosta García
Música Agustin Magaldi yPedro Noda
El pueblito estaba lleno de personas forasteras,
los caudillos desplegaban lo más rudo de su acción
arengando a los paisanos a ganar las elecciones
por la plata, por la tumba, por el voto o el facón.
Y al instante que cruzaban desfilando los contrarios
Un paisano gritó: ¡Viva!, y al caudillo mencionó...
Y los otros respondieron sepultando sus puñales
En el cuerpo valeroso del paisano que gritó.
Un viejito lentamente se quitó el sombrero negro,
estiró las piernas tibias del paisano que cayó,
lo besó con toda su alma, puso un Cristo entre sus dedos
y goteando lagrimones entre dientes murmuró:
Pobre mijo, quién diría que por noble y por valiente
pagaría con su vida el sostén de una opinión.
Por no hacerme caso, mijo, se lo dije tantas veces
no haga juicio a los discursos del dotor ni del patrón.
Hace frío ¿verdad mijo? Ya se está poniendo oscuro.
Tápese con este poncho y pa’ siempre yeveló.
Es el mismo poncho pampa que en su cuna cuando chico
muchas veces, hijo mío...muchas veces lo tapó.
Yo vi´a d’ir al Campo Santo, y a la par de su agüelita,
con mi daga y con mis uñas una fosa voy a abrir.
A las doce de la noche llegó el viejo a su ranchito
y con mucho disimulo a la vieja acarició
y le dijo tiernamente: “Su cachorro se ha ido lejos,
se arregló con una tropa, le di el poncho y me besó.
Y ahura, vieja, por las dudas, como el viaje es algo largo,
préndale unas cuantas velas, por si acaso, nada más.
Arrodíllese y le reza, pa’ que Dios no lo abandone...
y suplique por las almas que precisan luz y paz”
POBRES MIS NEGROS
Hay un oscuro tinte en la canción de media noche, una pena oculta al borde del eclipse.
Vicente Rossi asegura que el tango tiene motas en la
raíz:
“Pobres mis negros” supo
decir el General José de San Martín al mes siguiente de la batalla de
Chacabuco. Cuando regresaba a Buenos Aires descubrió montículos con soldados de
color sin sepultar.Papá Baltasar (milonga-candombe)
Letra: Homero Manzi
Música Sebastián
Piana
Dormite mi niño Pedro que está por
llegar
envuelto de nube y cielo Papá
Baltasar.Llenita su alforja blanca con cien matracas,
con un tambor y un trompo de cuerda larga
y un tren de carga y un carretón.
Dormite mi niño Pedro que está por llegar,
al tranco de su camello Papá Baltasar.
Un ángel nació en Oriente, el pelo
color de té,
lo acompañan dos palomas y un
burrito de Belén.Tres Reyes buscan su cuna detrás de una estrella azul.
La madre, madre María, y el niño, Niño Jesús.
De mi niño, niño Pedro, no te vayas a olvidar.
Que el niño es el más negro y el más pobre, Baltasar.
Mi Pedro
escribió una carta, Papá Baltasar.
y un ángel con alas blancas la pudo
llevar.Mi niño ya está soñando con la matraca, con el tambor.
Y el trompo de cuerda larga y el tren de carga y el carretón.
Dormite mi niño Pedro que está por
llegar,
envuelto de nube y cielo, Papá
Baltasar.
El quiere
un soldado nuevo
y una
espada y un fusily para subir al cielo
un globito de candil
El valor de
un esclavo en términos monetarios era importante en el Río de la Plata , por eso no era buen
negocio abusar de ellos, pero, finalmente llegó el exterminio, además de la
fiebre amarilla.
Juan Manuel. (Piana-Manzi)/...Candombe
de los morenos por los barrios del tambor/ Candombe de noche roja por la Niña y el Señor/ En vaina de
sombra turbia la traición es un puñal/ Urquiza viene llegando, lo saldremos a
esperar/ Cuntango, carancuntango, cuntangó, carancuntán.
Negra María (milonga)
Letra: Homero Manzi
Música: Lucio Demare
Bruna, bruna.
Nació María y está en la
cuna.Nació de día, tendrá fortuna.
Bordará la madre su vestido largo.
Y entrará a la fiesta con un traje blanco
y será la reina cuando María cumpla quince años.
Te llamaremos, Negra María.
Negra María, que abriste los
ojos en Carnaval.Ojos grandes tendrá María,
dientes de nácar, color moreno.
Ay qué rojos serán tus labios,
ay que cadencia tendrá tu cuerpo.
Vamos al baile, vamos María.
Negra la madre, negra la niña.Negra... Cantarán para vos las guitarras y los violines
y los rezongos del bandoneón.
Te llamaremos, Negra María.
Negra María, que abriste los
ojos en Carnaval.Bruna, bruna.
Murió María y está en la cuna.
Se fue de día sin ver la luna.
Cubrirán tu sueño con un paño blanco.
Y te irás del mundo con un traje largo.
Y jamás ya nunca, Negra María tendrás quince años.
Te lloraremos, Negra María...
Negra María, cerraste los ojos en Carnaval.
Ay que triste fue tu destino,
ángel de mota, clavel moreno.
Ay qué oscuro será tu lecho.
Ay que silencio tendrá tu sueño.
Vas para el cielo, Negra
María, llora la madre, duerme la niña.
Negra...sangrarán para vos
las guitarras y los violines.
Gabino Ezeiza (1858-1916) payador mulato autor de una centena
de composiciones, introdujo hacia 1884 el contrapunto milongueado en sus
actuaciones circenses. Hubo una famosa
payada de tres noches librada por él y Pablo Vázquez en 1894 en la Florida, de
Pergamino.
“Gabino” (Manuel Romero)/...no
cantó p’a los discos Gabino/por la radio su voz nadie oyó/ pero en cambio su
lírico trino/ en el alma del pueblo vibró/ Payador de otros tiempos, genuino/ y
admirable cantor nacional/ encordó Santos Vega, el divino/ su guitarra de
sentimental”
Quizá el mayor aporte negro se perfiló en
los salones y academias de baile o peringundines de 1860 que culminaron su
existencia hacia 1880. La presencia del
negro bailarín y la regencia de las negras, generalmente prostitutas ascendidas
son fundamental.
Hubo negras y mulatas en esas casas de
averías, hasta que fueron sustituidas por las prostitutas de origen
principalmente francés y polaco.
En estos lugares se bailaba el tango entre
hombres, mientras esperaban el favor de alguna pupila.
“El Entrerriano” pertenece al pardo motudo Rosendo Mendizábal
(1868-1913) pianista que actuaba en varias casas de baile. Estrenó esta pieza
en 1897, en el local de María “LaVasca”
de apellido Rangolla.
Los títulos de esos tiempos son picarescos y
a veces pornográficos. Hacen referencia al sexo, o a las características
físicas de las prostitutas de determinados quilombos: “La clavada”, “La franela”, “Con qué trompieza que no dentra”, “El
serrucho”, “Cachucha pelada”, “La concha de la lora” (lora era el
nombre que se daba a las rameras en general y en especial a las extranjeras
recién llegadas). Además de “Déjalo
morir adentro”, “Sacudíme la persiana”, o “Qué polvo con tanto viento”.
“El serrucho” y “La
budinera” son metáforas de órganos genitales. “El fierrazo” es el orgasmo. Sobre
“El choclo” circulan varias versiones, una alude al pene, otra muy distinta que
es el apodo de un malevo fioca amigo de Villoldo cuyo color de cabello era amarillo
y otra que para el artista el choclo era lo más rico del puchero.
Desde los
comienzos aparecieron las coplitas ingenuas o libidinosas, según el ámbito
donde se las cantara:
“Bartolo”
(1890)
Bartolo tenía una flauta
con el agujerito solo.Y la madre le decía
tocá la flauta Bartolo
Paradójicamente esta coplita sobre la masturbación se
convirtió con el tiempo en una ronda infantil. A los padres de familia que
conocían su origen les preocupaba sobremanera. La letra completa decía:
Bartolo quería casarse
y
gozar de mil placeresy entre quinientas mujeres
ninguna buena encontró.
Pues siendo muy exigente,
no halló mujer a su gusto
y por evitar disgustos
solterito se quedó.
Las
composiciones negras también tenían estrofas. En 1876 la revista “El Carnaval de Buenos Aires” publicó:
“El Merengue”
Ay si Flancisca muere.
Pobre menguengue.Que va á querá.
Sin tener teta golda
de la morena
para chupá.
Y repué tata viejo
también solito
se va á querá.también solito
Y ya a su Flancisca
en la hamaca no tenguerá.
La canción del inmigrante es la grabada en los ojos de la despedida
El tango La Violeta (1929) del
notable poeta Nicolás Olivari con música de Cátulo Castillo describe así al
tano:
Con el codo en la mesa mugrienta
y la vista clavada en el suelopiensa el tano Domingo Polenta
en el drama de su inmigración.
Y en la sucia cantina que canta
la nostalgia del viejo paese,
desafina su ronca garganta
ya curtida de vino Carlón.
E la
Violeta la va, la va, la va, la va,
la va sul campo que lei si soñabaque l’era il suo gingin que guardándola estaba.
El también busca su soñado bien
desde aquel día tan lejano ya
que con su carga de ilusión saliera
como
Canzonetta del pago lejano
que idealiza la sucia tabernay que brilla en los ojos del tano
con la perla de algún lagrimón.
La aprendió cuando vino con otros
encerrado en la panza de un buque,
y es con ella que haciendo batuque
se consuela su desilusión.
Eran los solitarios que habían dejado sus mujeres en otros mares.
El tango enfatizó de alguna
manera el bastardaje que incluye los protagonistas de la primera
inmigración.
Julián Centeya sentenció:
“El tango tiene la misma edad del aire”. El
“El tango tiene la misma edad del aire”. El
Empedernido porteño, el poeta más bohemio y nochero de Buenos Aires no
nació en esta ciudad. Se llamaba Amleto Vergiat y vio la luz en la ciudad
italiana de Parma el 15 de octubre de 1910. Vivió en Pompeya y en Boedo. Escribió
en las redacciones de Cine Argentino, Critica, El Laborista y Ahora. Hizo radiofonía y dio conferencias. Escribió La
Musa Mistonga, La musa del barro y la novela El vaciadero.
A veces usaba otro seudónimo; Enrique Alvarado. Murió en Buenos Aires el 26 de julio de 1974. De los letristas o poetas de su generación fue de los pocos que homenajeó al padre en un poema:
Quisiera amasijarme en la infinita
ternura de mi barrio de purrete,con el cielo cachuzo de bolita
y el milagro coleao del barrilete.
Que la cinchó parejo, limpio y claro,
y minga como yo: un atorrante
que la va de sover y se hace el raro.
Mi viejo carpintero era grandote,
y un cuore chiquilín, siempre en la vía.Su vida no fue más que un despelote
y un poco, claro está, por culpa mía.
Tres hijos, la mujer, amás un perro.
Como un tungo tenáz la fue de tiro.
Todo se la aguantó: hasta el destierro.
Y aquí palmó...aquí está adormecido.
Mi viejo, el pobre tano laburante.Se la tomó una cheno de descuido
y me dejó un recuerdo lacerante.
Que mundo habrá encontrao en su apoliyo
Si es que hay un mundo para los que se piantan.Sin duda el cuore suyo se hizo grillo
y su mano cordial es una planta.
A partir
del momento en que la
Legislatura de la Confederación autorizó la entrada irrestricta de
inmigrantes, las cifras de población crecieron. De aproximadamente 1.200.000
habitantes en 1859 se pasó diez años después a 1.830.214, para alcanzar en 1895
a 4.044.911 que se convirtieron en 8.092.216 para el censo de 1914,
precisamente cuando la guerra europea cortó el flujo inmigratorio.
Los que se
arriesgaban a un viaje de tal magnitud para buscar un destino mejor eran en su
enorme mayoría aquellos a quienes la miseria arrojaba de zonas paupérrimas de
Europa, como Galicia, pueblos cercanos a Nápoles y Génova, la isla de Sicilia o
la región calabresa. Eran también judíos que huían de los pogromos de Rusia y
Europa Central.
No llegaron los cultos florentinos ni los
españoles versados en el Quijote, arribaron seres semi-analfabetos. Hombres
para quienes la educación sistemática era tan vedada como para un gaucho de las
pampas. Fueron seducidos por la posibilidad de adquirir a muy bajo precio
tierras de cultivo. Los folletos de propaganda prueban la magnitud del engaño.
En su mayoría eran personas provenientes de regiones campesinas que se
encontraron con una estructura social de tipo feudal donde la tierra ya estaba
repartida en manos de unos pocos terratenientes.
El gaucho se había visto obligado a emigrar a
los límites de la ciudad y se convirtió en orillero. La clase dirigente exaltó
tardíamente sus virtudes y a pesar de que integraba la misma clase de los
inmigrantes, no cesaba en manifestarle su repudio. Para él, el gringo personificaba los cambios
tecnológicos y aunque no había competencia laboral porque uno hacia los
trabajos de a pie y el otro los de a caballo, el gaucho odiaba que le alterasen
sus costumbres. Hay muchos ejemplos de xenofobia (matanza de Tandil 1-1-1872).
Por
otro lado Sarmiento consideraba que la holgazanería del gaucho impedía el
progreso del país y también veía en él un peligro social por su potencial
revolucionario. Aconsejó en 1861 al Gral. Mitre: “No ahorre sangre de gauchos”.
Es por todo esto que la nostalgia
propia de muchas letras de tango es una característica tanto de la inmigración
como del gaucho. Compartían
angustia, marginación y desarraigo.
El
cincuenta por ciento de los inmigrantes permaneció en Buenos Aires hacinado en
conventillos. Estos grupos de extranjeros fueron también los que impulsaron la
creación de las primeras asociaciones gremiales de la Argentina y alentaron las
primeras huelgas.
Entre la guitarra, el canto y la pulpería
se produce el encuentro de la ciudad y el campo. Fue una mixtura de marginados:
el inmigrante, el negro y el gaucho. La síntesis de distintas identidades que
confluyen hacia una misma dirección.
La inmigración le dio un enorme aporte al tango. Los
españoles trajeron a estas tierras su gusto por el teatro. Los italianos su
pasión musical, su facilidad para ejecutar diversos instrumentos, su buen oído
y su amor por el canto
Eduardo García Lalanne, compuso la música de
“Ensalada criolla”, el libro
pertenece a Enrique De María, y se estrenó el 27 de enero de 1898 por la
compañía de los Podestá en el Teatro Apolo. Se popularizó la escena en que
aparecen el rubio, el pardo y el negro:
Yo soy el rubio Pichinango
Yo el pardito
Zipitría Yo nunca niego la cría
soy el negro Pantaleón.
Los tres somos cuchilleros
más
nombrados de la gentepues nos limpiamos los dientes
con la punta del facón.
Solamente
cambia el discurso cuando hace referencia a la madre.
Es una crónica
directa, un autoanálisis sin evasiones menos con respecto a ella. Jamás le
reprocha nada. Es sublime. Ante la ausencia del padre no deja entrever que el
hijo pudo ser fruto de una relación circunstancial. En lo demás es un libro de
quejas del arrabal.
La música y
danza de las orillas llegó al resto de la ciudad con los dulces organitos, las
rondallas callejeras y las banditas populares.
Se concibió en
ambientes cercanos al puerto, en los cafetines y quilombos que bordeaban la
Vuelta de Rocha. En patios de tierra suburbanos y pueblerinos, en las carpas
donde se amalgaman y entrecruzan milicos licenciados de la Expedición al
Desierto. Entre carreros, peones de los hornos de ladrillos, cafishios,
artesanos, inmigrantes y obreros de las primeras fábricas.
“Andá, andá a
la milonga” ¿Para dejar las penas de lado? ¿Y la contención del
padre? Él, la mayoría de las veces es
soslayado y otras camuflado. A veces el caudillo político adopta colectivamente
el rol paterno. También, deslumbra como protector, el guapo del barrio.
La danza
nació en el lupanar igual que la letra y se convirtió en el baile del barrio.
Los organitos han divulgado sus melodías disfrazadas de habaneras en las calles
de la barriada pobre, para que fuera accesible a las mujeres decentes que no
iban al prostíbulo. Ellas y los chicos las sabían de memoria.
No pasaría mucho
tiempo para subir peldaños. En 1912 llegó a los salones de la aristocracia
europea.
“El porteñito”
(Ángel
Gregorio Villoldo)
Soy hijo
de Buenos Aires.
Por apodo
El porteñito,el criollo más compadrito
que en esta tierra nació.
Cuando un tango en la
vigüela
rasguea algún
compañerono hay nadie en el mundo entero
que baile mejor que yo.
No hay
ninguno que me iguale
para
enamorar mujeres,puro filo y nada más.
Y al hacerle la encarada
al fileo de cuerpo entero,
asegurando el puchero
con el vento que dará.
Soy terror del malevaje
cuando en un baile me meto,
porque a ninguno respeto
de los que hay en la reunión
y si alguno se retoba
queriendo meterse a guapo
yo le encajo un castañazo
y a buscar quién lo engendró.
Cuando el vento ya escasea
le formo un cuento a mi china
que es la paica más ladina
que pisó el barrio del sur.
Y como caído del cielo
entra el níquel al bolsillo
y al compás de un organillo
bailo el tango a su salú.
De ritmo ligero y azarzuelado fue compuesto
aproximadamente en 1903 y grabado por el propio Villoldo en sellos de la época.
Lo difundió exitosamente la voz de Alfredo Eusebio Gobbi a quién Héctor Bates
le atribuye la paternidad de la letra. Aquí se perfila el rufián que estaba latente
en el compadrito. Es un personaje recurrente del creador.
Villoldo cuya fecha de nacimiento es incierta. Es el
primer letrista del tango (el padre). Viajó a París en 1907, con otros dos pioneros
del género, Alfredo Eusebio Gobbi y Flora Rodríguez. Contratados por la empresa
Gath y Chaves para grabar discos.
Gobbi (1877-1938) compadre de Villoldo, también
escribió temas en este tono: “Yo no
trabajo/ no tengo rentas/ y nunca pienso en trabajar/ no pago a nadie/ ninguna
cuenta/ y me divierte a mi el calotear” (robar).
Villoldo
murió el 14 de octubre de 1919 de cáncer, en la casa de la calle Alsina 1281,
donde vivía con la morocha Victorina. Con él se fue el más importante hombre de la
primera etapa del dosxcuatro. Compuso “El choclo” (1903) que en lo de Hansen era tanguito y en el
Restaurante Americano figuró como “danza criolla” para confundir al dueño del
local y para no alarmar a las distinguidas comensales.
Fue un
artista de la escena, tocaba tango lo cantaba y bailaba. Hoy sería a la vez cantautor
y showman. Su obra es ecléctica. Desempeñó los trabajos más disímiles, fue tipógrafo,
cuarteador en Barracas, ejecutante de guitarra, armónica, letrista, periodista,
poeta. El Villoldo tanguista se desdobla
en dos, el autor de tangos al modo andaluz, y el autor de milongas y tangos
amilongados. También escribió habaneras, marchas, mazurcas, tonadillas, chotis,
estilos, valses, cuplés. Las tonadilleras de la época incluían su repertorio en
las presentaciones: Pepita Avellaneda y particularmente Lola Membrives. (“La camarera y el compadrito” cantado
a dúo por Villoldo y Membrives).
Sus letras tanguísticas
proceden del prostíbulo y la forma del cuplé:
“Matufias o el Arte
de vivir”
(Ángel
Villoldo)
-1903-
El progreso nos ha dado una vida artificial;
muchos caminan a máquina, porque es viejo andar a pie.
Hay extractos de alimentos y hay quien pasa sin comer.
y reina el arte moderno en todita su extensión;
la chanchulla y la matufia hoy forman la sociedad
y nuestra vida moderna es una calamidad.
De unas drogas hacen vino y de porotos café,
de maní es el chocolate y de yerbas es el té:
las medicinas veneno que quitan fuerza y salud,
los licores vomitivos que llevan al ataúd.
Cuando sirven algún plato en algún lujoso hotel
por liebre nos dan un gato y una torta por pastel.
El aceite de la oliva hoy no se puede encontrar
pues el aceite de potro, lo ha venido a desbancar.
El tabaco que fumamos
es habano Pureclan
pues así lo
bautizaron cuando nació en Tucumán.La leche se pastoriza con el agua y almidón
y con carne de ratones se fabrica el salchichón.
Los curas las
bendiciones las venden y hasta el misal
y sin que nunca
proteste la gran corte celestial.Siempre suceden desfalcos en muchas reparticiones
pero nunca a los rateros los meten en las prisiones.
Se presenta un candidato diputado nacional
y a la faz de todo el mundo compra el voto popular,
Se come asado con cuero y se chupa a discrición
celebrando la matufia de una embrollada elección.
Hoy la matufia está en boga y siempre crecerá más
y mientras el pobre trabaja y no hace más que pagar.
Señores: abrir el ojo y no acostarse a dormir.
Hay que estudiar con provecho el gran arte de vivir.
MIXTURA ENTRE BACANES Y LA CHUSMA
En la Argentina de 1890
orillero era el individuo de clase media baja que no tenía trabajo fijo, el
obrero porque se consideraba a la industria marginal en un país agricultor,
además de todos los trabajadores callejeros y ambulantes y los personajes
vinculados al prostíbulo.
La relación entre el
cafisho y la prostituta era sumamente curiosa.
Taquera es la mujer que taquea o taconea, la que
hace levantes callejeros.
China era la
nativa.
Abrame cancha, no sea salame,
hagase a un lao que pasa la taquera,no hay como yo pa’ defenderse sola
y en amansar a un hombre soy primera.
¿No vé que ando con botas de gendarme,
pañuelo al cuello, pilcha fabriquera,
camisa di hombre abierta en la pechuga,
faca en la liga y jeta pendenciera?
Soy una china mandona.
Soy la taquera porteña.Soy un as para el levante,
que a las demás las sobra por la greña.
Yo sufro por mi macho lo que venga
me faja bien y lo quiero de veras.
La biaba es la caricia del cafisho
y p’aguantar se han hecho las taqueras.
Muchos
personajes vinculados a la composición tenían mujeres que trabajaban para ellos. El rufián, fioca o canfinflero
es un personaje envidiado de la orilla. Se viste con cierto lujo. El compadrito
en general se adorna con exageración. Imita la moda de los ricos. Llegaban a ponerse los anillos sobre los guantes.
“Dandy” (1928 Música y letra:
Agustín Irusta. Roberto Fugazot y Lucio Demare)/… Dandy ahora te llaman los que
no te conocieron/ en el barrio se comentan fulerías para tu mal/ Has nacido en
una cuna de malevos, calaveras, de vivillos y otras hierbas...pensá un poco en
tu pobre viejecita y en su dolor. Tu pobre hermana, en el taller/...pero un
día, cuando nieve en tu cabeza/ a tu hermana y a tu vieja llorarás.
Guapos y compadres rara vez se casaban
conscientes de que su vida dependía de la suerte. Si el compadrito acababa en
la cárcel no era cuestión de dejar viudas e hijos desamparados. Además el celibato para la gente de cuchillo
era garantía de eficacia. La ausencia de
un amor o una familia les impedía titubear en medio de una trifulca. Malevaje (Discépolo-Filiberto) /...ayer de miedo a matar, en vez de pelear me puse a correr/Me vi a la
sombra o finao, /pensé en no verte y temblé/ si yo que nunca aflojé.../ Decí
por Dios que me has dado/ que estoy tan cambiao / no sé más quien soy.
Existía entre el rufián y la pupila una
relación amor-odio: “Que vida más arrastrada la del pobre
canfinflero, el lunes cobra las latas, el martes anda fulero” Las latas
aluden a las fichas que entrega el que regentea el prostíbulo. La pupila las
devuelve después de atender a cada cliente. Señala la mitad de la tarifa
cobrada por el servicio. El lunes el cafiolo puntualmente las recogía: “Dame
la lata que has escondido, ¿Qué te pensás, bagayo que yo soy filo? Dame la lata
y a laburar. Si no la linda biaba te vas a ligar”.
La
muchachada juerguista improvisaba en los prostíbulos coplas de intención
rufianesca. Las recreaban los poetas a destajo
contratados por editores del negocio del folleto. El público grueso
bailaba el tango en los cafés-lupanares y si la cosa se ponía espesa arengaban: “Muchachos toquen una polka que viene gente”
Los más
distinguidos lo bailan en los clandestinos de lujo. El café de Juan Hansen se
habilitó en 1877. Era un rincón escondido en el viejo Palermo. Después de la muerte de Hansen
acaecida en 1892, se hizo cargo el inmigrante lombardo Anselmo R. Tarana.
Parapetado en las vías del Central Argentino, tenía como telón de fondo el río. Era una mezcla
de prostíbulo de lujo y restaurante. Allí las peleas eran frecuentes. Fue recreo de bacancitos, patoteros y
malandrines. Todas las noches irrumpía la orquesta con “El Entrerriano” mientras afuera las estridentes
voces de los cocheros quebraban el silencio del bosque. El antiguo “Hansen” cerró definitivamente en
1912.
Enrique García Velloso pone en boca
del personaje Ernesto, en el primer acto de “El tango en París” estrenado por
la compañía de Florencio Parravicini
en 1913: “¡te veo
todavía en el Hansen!...
¿te acordás?,
Las fiestas
de los carnavales también posibilitaron las mezclas. Desde tiempos de Rosas el
carnaval en Buenos Aires era la fiesta popular por excelencia. Hacia fines del
siglo XIX los teatros se abrían para los bailes de disfraz. Al levantar las butacas
de la platea se convertía en pista de baile. Los palcos y las localidades altas
eran para descanso temporario de los bailarines. En los pasillos y vestíbulos
se veían entusiastas orilleros y las pupilas especialmente vestidas y muy
maquilladas.
Al carnaval callejero concurren niños bien disfrazados de pueblo. La inserción
del tango en las clases altas es notoria. El escritor Ricardo Güiraldes
(1886-1927) escribe en francés a los
ocho años a su madrina agradeciéndole el
regalo de una guitarra, y en un alarde travieso le comenta que su hermano
Manuel le ha enseñado El Queco y la milonga (Le Queco et la Milonga ). El aristócrata
bailó el tango y lo enseñó en París.
La mixtura es paulatina aunque la línea de conflicto existió siempre. La
orilla es mal vista por las clases altas y las medias asimiladas a aquellas. La
chusma inmigrante sin ocupación ni profesión fija y la clase media baja aspiran
a ascender socialmente y competir en los puestos de mando social.
EL
DOMINGO ES DE LA VIEJA
El payador José Bettinotti, (1878-1915) hojalatero de
profesión, entonaba:
Pobre mi
madre querida
cuántos
disgustos le dabacuántas veces pobrecita
llorando lo más sentida
en un rincón la encontraba.
“Pobre mi madre querida” film de Homero Manzi y Ralph
Pappier. Hugo del Carril personifica a
Román.
“A mi madre” (Gardel-Razzano-Robles 1918) Pobre
Madre yo de ella me olvidaba/cuando en brazos del vicio me adormí/...y al ver
que gime mi angustiado pecho/todos se alejan de mi pobre lecho/ pero mi madre
no...
“Viejecita Mia” (Marcucci-Dizeo 1923)/...Madrecita
idolatrada. Mi viejecita adorada... Tres años estuve preso/...Yo te busco en
vano, / y es cuando más tu fiel cariño/lo imploro con ansias/ pero ya no
estás...Madre mía...
“Perdón Viejita” (Saldias-Fresedi 1925) Perdón
viejita, única amiga/...Yo estaba loco, fui un pobre hombre/yo la quería con
devoción/...Aquella noche junté mis pilchas/ y sin decirte tampoco, adios/ te
abandonaba viejita mía, para cambiarte por ese amor/...Perdón viejita, única
amiga, /que me reciba tu bendición/ yo me arrodillo/beso tus manos y una y mil
veces pido perdón...
“Patio mío”
(Castillo-Troilo, 1951): …Patio mío,
donde mama me cebaba/ y el tango manso trenzaba cada noche un desafío
Versos que
encierran la fantasía edípica de ocupar todos los espacios para la madre. La
única preocupación de ella es su hijo, sus calaveradas, su camino descarriado.
Jamás rezonga por su propia vida, ni por la falta de una pareja. La madre para
el varón siempre está presente, aguantando todo.
“Mala entraña” (Flores-Maciel,
1927) /...malandrín
de la carpeta, te timbeaste de un balazo/ el caudal con que tu madre pudo vivir
todo un mes/... se murió tu pobre madre y en el mármol de tu frente/ ni una
sombra, ni una arruga que deschavara elocuente/ que tu vieja no fue un perro y
que vos sabés sufrir.
“La gayola” (Tagino-Tuegols,
1927) /...y acordarme de aquel tiempo en que yo era un hombre honrado/ y el
cariño de mi madre era un poncho...
“Garufa” (Fontaina-
Soliño-Collazo, 1928) /...tu vieja dice que sos un bandido/ porque supo que
te vieron la otra noche/ en el Parque Japonés.
“Medianoche”
(Gagliardi-Troilo, 1933) /...Ya mañana es domingo y es día de visitas, más
yo sé que una sola para mi ha de ser/ mi viejita querida que por mí tanto
sufre, que tanto me dijo y yo no la escuché
“Ladrillo”
(Caruso –Filiberto) /...Los jueves y domingos se ve una viejita/ llevando un
paquetito al que preso está
“Madre hay
una sola” (de la Vega-Bardi )
/...madre hay una sola.../y aunque un día la
olvidé/me enseñó al final la vida/que a ese amor, hay que volver...
“Hacelo por
la vieja” (Vivan. –Bonatti-Sciammarella) /... Hacelo por la vieja abrite de
la barra/ya ves lo que te espera si continuás así/no ves que es peligroso tomar
la vida en farra/hacelo por la vieja si no lo hacés por mi...
“Madre” (Servetto-Pracánico)
/…Madre. Las tristezas me abatían y lloraba sin tu amor...Madre. No hay
cariño más sublime ni más santo para mí...
“Flor de
fango” (Contursi-Gentile, 1917) (No queda claro si la madre la abandonó o
murió.) /...Mina
que te manyo de hace rato/ perdoname si te bato que yo te vi nacer/ /... no
tenías en el mundo, ni un cariño ni un consuelo/ el amor de tu madre te faltó...
En cambio en:
“Cotorrita de la suerte” (de Grandis-De Franco, 1927) La madre asiste a la
tísica hasta el final.)
/...esperando
al bien amado ansiosamente/ y la tarde en que moría tristemente/ preguntó a su
mamita: ¿no llegó?
“Margot”
(Flores-Gardel-Razzano, 1919) /...Se te embroca desde lejos, pelandruna
abacanada/ que has nacido en la miseria de un convento de arrabal/...y tu vieja,
pobre vieja, lava toda la semana/ p’a poder parar la olla con pobreza
franciscana/ en el triste conventillo alumbrado a querosén
La idealización a veces le hace asumir el rol
de marido.
“Sentencia”- 1923
(Celedonio Flores- Pedro Mafia)
Yo nací, señor juez, en el suburbio,
suburbio triste de la
enorme pena,en el fango social donde una noche
asentara su rancho la miseria.
El cariño de mi madre, de mi viejita adorada,
que por santa merecía, señor juez, ser venerada,
en la calle de mi vida fue como luz de farol.
Y piense, si aquella noche, cuando oí que aquel malvado
escupió sobre sus canas el concepto bajo y cruel,
hombre a hombre, sin ventaja, por el despecho cegado,
por mi cariño de hijo, por mi cariño sagrado,
sin pensar, loco de rabia, como un hombre lo maté.
La audiencia, señores se ahogaba en silencio,
llorando el malevo ¡lloraba su pena! el alma
del pueblo
La madre le
da seguridad, amparo, cubre sus necesidades; afuera está el mal.
“Tengo miedo” (Flores-Aguilar,
1926) Te suplico que me
dejes, tengo miedo de encontrarte /...que me dejes con mi madre/ que, a su
lado, santamente, edificaré otra vida, ya que me siento capaz.
“Victoria” (Discépolo, 1929)/...Victoria. ¡Saraca! ¡Victoria! Pianté de la noria ¡se fue mi mujer!... ¡Vivir
con mama otra vez!/
“Cuando me entrés a fallar” (Flores-Aguilar,
1940) /… te
quiero como a mi madre, pero me sobra bravura/ p’a hacerte saltar p’a arriba
cuando me entrés a fallar.
“La casita de mis viejos” (Cadícamo-Cobián, 1931)/...sólo la Madre nos perdona en esta vida/ Es la única
verdad. / Es mentira lo demás.
Pocas veces se atreve a la separación;
significa cortar el cordón umbilical.
“Mama...yo quiero un novio” (Fontaina-Collazo,
1927) La letra y música de este tango la escribieron hombres. /...Mama, yo
quiero un novio que sea milonguero, guapo y compadrón/ que no se ponga gomina,
ni fume tabaco inglés/ que p’a hablar con una mina sepa el chamuyo al revés/
Mama, si encuentro ese novio/ juro que me pianto aunque te enojés
Un poco antes
y en la década de 1940 -con la industrialización– cambia los temas:
“Al pie de la santa cruz” (Battistella-Delfino,
1933) /...Declaran la huelga hay hambre en las casas/ es mucho el trabajo y
poco el jornal/ y en ese entrevero de lucha sangrienta/ se venga de un hombre
la ley patronal.
(Carlos Gardel grabó este tema el 1-9-33, poco antes
de filmar sus últimas películas. En ese año Hitler, comienza la campaña
antisemita, abandona la Liga
de las Naciones y se retira de la Conferencia del Desarme.)
“El Mudo”
compone y graba “Silencio”; un
alegato contra la guerra:
“Silencio”
(Música y letra de Carlos Gardel,
Alfredo Le Pera, Horacio Pettorossi)
Silencio
en la noche. Ya todo está en calma.
El músculo
duerme, la ambición descansa.Meciendo una cuna, una madre canta
un canto querido que llega hasta el alma
porque en esa cuna está su esperanza.
Eran cinco
hermanos, ella era una santa.
Eran cinco
besos que cada mañanarozaban muy tiernos las hebras de plata
de esta viejecita de canas muy blancas.
Eran cinco hijos que al taller marchaban.
Silencio en la noche, ya todo está en calma.
El músculo duerme, la ambición trabaja.
Un clarín se oye... ¡Peligra la patria!
Y al grito de guerra los hombres se matan
cubriendo de sangre los campos de Francia.
Hoy todo
ha pasado, renacen las plantas,
un himno a
la vida los arados cantan,y la viejecita de canas muy blancas
se quedó muy sola, con cinco medallas
que por cinco héroes la premió la patria.
Silencio
en la noche, ya todo está en calma.
El músculo
duerme, la ambición descansa.Un coro lejano de madres que cantan,
mecen en sus cunas nuevas esperanzas.
Silencio
en la noche, silencio en las almas.
Hay versiones
que indican que el personaje es madame Daumer, viuda del presidente de Francia
asesinado en 1932. Sus cinco hijos fallecieron en la Primera Guerra Mundial.
Igualmente el padre no figura.
Existe otro
dato significativo Pettorossi (guitarrista de Gardel) se negó a llevar el
apellido de su padre porque no se casó con su madre. Algunas veces firma Horacio
G. que corresponde a su padre: Gemignani.
“Silencio” y “Negra María” obvian al padre. En el
primero, la viejecita recibe cinco medallas por la muerte de sus cinco hijos;
en la segunda, solamente llora la madre.
Carlos Gardel (1890- 1935)
“El Zorzal”, reunía la condición de
inmigrante y es el mayor cultor del canto criollo. Era de padre desconocido. Carlos Gardel (1890-1935) Hay
discrepancias sobre su origen. En su testamento figura: “Soy francés,
nacido en Toulouse, el día 11 de diciembre de 1890, hijo de Berthe Gardés,
siendo mi verdadero nombre y apellido Carlos Romualdo Gardés”
Al final siempre la madre:
“Adiós muchachos” (Vedani-Sanders,
1927) Por varios
años fue el tango de mayor éxito en Europa, utilizado en películas de
Hollywood; en una de ellas actuó el francés Charles Boyer. /...ya me voy y me resigno, contra el destino
nadie la talla.../ acuden a mi mente, recuerdos de otros tiempos, de los bellos
momentos que antaño disfruté/ cerquita de mi madre, santa viejita…
La madre
ocupa el doble rol, El ocultamiento y la falta de reclamo sobre la identidad no
condice con esta historia tan bien musicalizada.
La anotación en los registros de “padre
desconocido” era muy numerosa y se deduce que la madre no tiene dinero y hace
malabarismos para sacar adelante a los hijos.
El
perfil laboral en el cuarenta es distinto y se puede soñar con establecer una
familia. Hasta ese momento el varón se conformaba con tareas golondrinas, mal
pagas. Con las nuevas leyes pudo ingresar a las fábricas. Nacieron otros
barrios y los núcleos familiares comenzaron a desarrollarse. En este contexto se produce una escisión, muchos
cantan otro tipo de música que les recuerda la querencia; el interior
abandonado en procura de mejores perspectivas económicas.
El cantor Antonio Tormo fue el ídolo de ese amplio estrato que arribó a la periferia de las grandes ciudades.
El cantor Antonio Tormo fue el ídolo de ese amplio estrato que arribó a la periferia de las grandes ciudades.
¡HAY
CADA PAPITO!
“Mi papito” -1928-
Letra: Roberto Fontaina y Víctor
Soliño
Música: David Estévez Martín.
Mirá José, no seas
otario.
No andés con vueltas
y fajala,que a la mujer que sale mala
p’a hacerla andar derecha
la biaba es lo mejor.
En cuanto le des
cuatro gritos
y la tratés de
prepotencia,palpitará la contundencia
y te dirá loca de amor:
“Yo quisiera que me
casques p’a quererte,
mi papito; mi papito;
yo quisiera que me
dejes de ambulancia,
mi papito; mi papito.Yo me meto cuando encuentro a un hombre fuerte
si me casca, me enloquece,
pero en cambio no les doy beligerancia
a esos tipos que hablan de amor”
Yo, como vos, no me
animaba
pero la vida me
enseña,que la mujer es dura peña
que con palabras dulces
no se puede partir.
Yo no quería hacerme
el malo
y ella pensó que yo
era un “caso”pero le dí el primer tortazo
y con amor me dijo así.
La
revista “Jugenol” (Munich-1920) en
una nota ilustrada, caricaturiza el machismo del tango.
A muchas
mujeres compositoras se las descalificaba y firmaban con seudónimo de
hombres.
En
algunos casos aparece el resarcimiento, la reparación:
“Cucusita” (Lucero-Riobal)/...Perdóneme, doctor, si yo he venido a rogarle
que me diga sí es verdad.../ me llamo Cucusita y tengo una hermanita que no
puede jugar...es de trencitas rubias si viera qué bonita/ y hace seis meses
largos no puede caminar.../ muy pronto sanará si crees en Dios/...a su casa
corrió con alegría y en los brazos de la madre se durmió...
“Pituca” (Cadícamo-Ferreyra)
/... ¡Che pituca!, quién
tuviera la alegría de tener una alcancía como la de tu papá/ ¡Ché pituca! No derroches los canarios, que a tu viejo el
millonario lo voy a ver al final, / con la bandera a media asta, cuidando
coches a nasta, / en alguna diagonal/
También
existen los suplentes:
“Levanta la frente” (Nápoli-Magaldi)
/...No es falta, la
falta de dar luz a un niño, la ley de dar frutos es ley de la flor. / No peca
quien brinda la fe del cariño/ Acércate hermana, no llores no temas, la ley de
ser madre es ley natural.../ del hijo que traes cual padre ya soy. / Tu buena
cuñada me dio dos cachorros, de cuentas haré hermana, que ya tengo tres.
A
los inmigrantes que a posteriori trajeron sus mujeres o formaron pareja
aquí muchas veces se los desvaloriza, subordina o simplemente se los niega.
“Giuseppe el zapatero” -1930-
Letra y música:
Guillermo Del Ciancio
E tique, taque,
tuque, se pasa todo el día
Giuseppe el zapatero,
alegre remendón.Masticando el toscano y haciendo economía,
pues quiere que su hijo, estudie de doctor.
El hombre en su alegría, no teme el sacrificio,
así pasa la vida contento y bonachón.
¡Ay, si estuviera,
hijo, tu madrecita buena!
El recuerdo lo apena y
rueda un lagrimón.
Tarareando la violeta
don Giuseppe está contento,
ha dejado la
trincheta, el hijo se recibió.Con el dinero juntado ha puesto chapa en la puerta,
el vestíbulo arreglado, consultorio con confort.
E tique, taque,
tuque, don Giuseppe trabaja.
Hace ya una semana el
hijo se casó:La novia tiene estancia y dicen que es muy rica,
el hijo necesita hacerse posición.
E tique, taque,
tuque, ha vuelto don Giuseppe,
otra vez todo el día,
trabaja sin parar.Y dicen los paisanos, vecinos de su tierra:
Giuseppe tiene pena y la quiere ocultar.
Tener un hijo
con diploma era la aspiración de todo extranjero. Esto fue reflejado en la
pieza teatral de Florencio Sánchez:
“M’hijo el doctor” de 1903.
Carlos De la Púa escribió:
“Vinieron de Italia, con un bagayito por toda fortuna, pasaron los días,
pasaban las noches, el viejo en la fragua, la vieja lavando. Vinieron los hijos
todos malandrinos.
/... Cuentan las viejas... que aquel viejito
tuvo una hija que era la gloria del arrabal /... pero cayó un día un forastero
bailarín, buen mozo y peleado/...desde entonces es que padre y novio la van
buscando por el arraba.l
“Talán, talán” (Vacarezza-Delfino,
1924) /... Talán, talán,
pasa el tranvía por Tucumán.../ Del acoplado en un banco muy pensativo viaja
don Juan. / Un viejo criollo que hace treinta años, en las estibas se gana el
pan. / Está muy triste, desde aquel día que su hija mala dejó el hogar.
“Niño bien”
(Fontaina- Soliño, 1927) Niño bien
pretencioso y engrupido, que tenés berretín de figurar/... que llevás dos
apellidos, y que usas de escritorio el petit bar. / Pelandrún que la vas de
distinguido y siempre hablás de la estancia de papá/ mientras tu viejo p’a
ganarse el puchero todos los días sale a vender fainá.
“Chorra”de Enrique Santos
Discépolo /...Y he sabido que el
guerrero/que murió lleno de honor/ ni murió ni fue guerrero/ como me engrupiste
vos/ Está en cana prontuariado/como agente ´e la camorra/profesor de
cachiporra/malandrín y estafador.
Son pocos los
tangos donde hablan de familias constituidas.
“Antiguo reloj de cobre” (Marvezzi) /... que vas marcando en el
tiempo.../ fuiste orgullo de mi viejo que lucia en su cadena/ .../ hoy ya
pasaron los años.../ y en el banco
prestamista he llegado a formar fila./ Perdonáme viejo si de vos me he
olvidado…/ sé que desde el cielo me estás campaneando/ sé que lo has querido
tanto /...cuatro pesos sucios por esa reliquia/ ... y la imagen de mi madre ví
que me compadecía y llorando me decía el viejo te perdonó.
“Secreto” (Discépolo,
1932) Quién sos, que no
puedo salvarme, muñeca maldita, castigo de Dios.../ por vos se ha cambiado mi
vida/ ...no puedo ser más vil, ni puedo ser mejor, vencido por tu hechizo.../
por vos a mi mujer la vida he destrozao, y es pan de mis dos hijos todo el lujo
que te he dado...
“Si se salva el pibe” (Flores-Pracánico, 1933) /...vas a ver la farra que vamos a dar, si Dios
no permite que el pibe se vaya /.../ no tienes que dejarlo salir con los
muchachos, en casa hay demasiado lugar para jugar/ ya sé que tú no tienes
ninguna culpa en esto/ verás como esto, vieja, le sirve de lección. /.../ me
contó mi madre que todos los chicos, tienen a su lado un ángel guardián...
“¡Nene caprichoso!
(Pelay-Canaro) Nene caprichoso basta de llorar/Y a dormir,
que los bebes buenos/duermen pronto y sin chistar/...Entendé que debés dejar/
que papá y mamá/vayan a bailar.
Casos aislados
“Entra nomás” (Bastardi-Rezzano)
Entrá nomás ya que has vuelto, no tengas miedo
a la biaba/...y aunque tuviste el coraje de abandonar nuestro hijito, entra,
que está el pobrecito deseando que lo besés/...serás la madre de mi hijo, pero
mi mujer... ¡jamás!
“Noche de Reyes” (Curi-Maffia) /...por ella me hice bueno, honrado y buen marido.../ pero una noche de Reyes, cuando a mi hogar regresaba, comprobé que me engañaba, con el amigo más fiel. /.../ los zapatitos el nene afuera los dejó, espera un regalito, no sabe que la madre/ por falsa y por canalla, su padre la mató.
“Justicia criolla” (Brancatti-Iriarte) Han venido a prenderme. Ya estoy listo, la cárcel a los hombres no hace mal/.../ antes permitan que estampe, un beso a mi pobre hijita, que ha quedado huerfanita /... /mañana cuando ella moza, sepa el final de la madre/...díganle que yo la he muerto porque fue una libertina.
EL PADRE
Se acordó tarde:
“Y el viejo ya no está” (Varela-Titi Rossi–Soldán) Vals /...la luz de su vida dejó de alumbrar /...y hoy que tengo mil cosas que darle/ quisiera abrazarlo y el viejo no está.
Con respecto al retrato del padre en las composiciones rioplatenses, hubo incógnitas que se develan poco a poco. En esta época la madre soltera es jerarquizada, en el inicio del dosxcuatro y hasta muchas décadas después no sucedía así, se abrían juicios adversos a su persona.
Teniendo en cuenta que los artistas reflejan
la historia y de alguna manera ponen un pie en las certezas y al otro le
permiten volar; los creadores se encontraron con un bache, con otra realidad
para cincelar las creaciones. El tiempo
y las circunstancias en definitiva permiten tamizar y aprendemos a leer entre
líneas.
Años después
cuando el entramado social se fue definiendo aparece con timidez el padre. No
dudo que debe haber bajo carpeta más obras que esperan la luz y en definitiva
la difusión.
“El corazón
al sur” (Eladia
Blázquez, 1975) Nací en un barrio donde el lujo fue un albur,
por eso tengo el corazón mirando al sur / Mi viejo fue una abeja en la colmena,
las manos limpias, el alma buena. Y en esa infancia, la templanza me forjó/.../
Mi barrio fue una planta de jazmín, la sombra de mi vieja en el jardín, la
dulce fiesta de las cosas más sencillas/
Atilio
Stampone compuso un tango en memoria de su padre y Eladia Blázquez los versos: “Viejo Gringo”
Desde un
rincón muy tuyo me llamas, con un recuerdo azul, que vuelve atrás/ la
compinchería de aquel guiño, el santo y seña de tu cariño/ la mano sobre el
hombro, alguna vez diciéndome muchacho... ¡No aflojé! / Con el puro amor de
hijo, con el regocijo de vencer tu adiós / vuelvo a revivir esos domingos viejo
gringo/ junto a vos.../cuando en aquel patio con macetas eran un son de
canzzonetta tu canción.
En 1977 Horacio
Ferrer escribió con Osvaldo Tarantino “Canción
de mi adolescencia”/...de pronto,
supe más que el viejo, mientras él me amó callado. / Y ante un rezongo de mamá
grité: pa qué me has engendrado.../ pitando un negro negué a Dios, y muy seguro
ya era ingeniero igual o más que el tío Arturo/y con el mundo en el ojal dicte
la ley y mi futuro...
“A mi padre” (Héctor
Marcó) /... si he llegado
a esa luz que tu elegiste por esposa y compañera de tu amor, como olvidarme de
ti, padre.../si fuiste brújula y guía de mi corazón/ con el cariño de un hijo
bueno. Oh padre... en tu nombre me arrodillo/... tu amor me dio todo el cariño/ perdí en el
mundo mi mejor amigo, cuando tu pecho me abrazó para morir/
“Viejo mío” (Gloria Marcó, 1998) Tengo ante mis ojos tu grafismo inquieto, tus papeles de crepúsculo
amarillo/ el temblor de tus manos en los últimos versos, mordiéndole sin tregua
los pasos a la muerte/.../ y vos viejo querido, dejarás nuevamente un beso en
mi mejilla, crisálida de luna / tu beso, viejo mío, posado en mi mejilla será
una mariposa/ mariposa de nube que me acaricie el alma.
“Por los viejos” (Roberto
Díaz-Reynaldo Martín) Cuando veo
esa luna grandota que trota las calles del sur/ me parece que vuelve mi viejo
con su catalejo siguiendo la luz/ y su voz es el tiempo que pasa, sus manos, la
casa que ayer levantó. / Me conmueve su traje gastado y ese pan honrado que no
claudicó/ y sé que mi viejo son miles de viejos…
“Padre” (Acho
Manzi-Juan Cedrón) /...Padre que me ha abandonado, y que el tiempo ha llevado muy lejos de
mi/ te necesito a mi lado, preciso el consejo que nunca te oí... /sé que serías
mi amigo y el más dulce testigo de lo que viví/ sé que preciso tu mano, en el
largo camino que se abre ante mí...
Daniel Piazzolla compuso un tema para su padre y le
pidió a Horacio Ferrer los versos:
“Mi viejo Piazzolla” Mi viejo Piazzolla, mi mágico Astor,
tocá con las teclas de mi corazón/ vivir fue tu más honda melodía / y el
júbilo de Dios al darte el genio / y vos te diste a muerte con la angustia de
un toro fantaseando en el misterio.../ ... te haré una misa rea y una orgía de
música y de lágrimas por dentro/al ver tu sinfónico caído/zapar tu bandoneón de
pie en el cielo/ Mi viejo Piazzolla, mi mágico Astor/ tocá con las teclas de mi gran dolor.
“Preguntas para mi padre” (Héctor Negro-Arturo Penón, 1981)
Mi viejo me enseñó que la verdad/ es el mejor estilo. / Que la palabra vale más/ que cualquier firma. / Que la honradez / es el mejor de los caminos. /
Y que la vida es más saber y ser / que conquistar y
que tener. / Y que es mejor estar en paz/ con uno mismo. / Mi viejo ¡cuántas
cosas me enseñó!/ Después la vida me golpeó.../
Astor Piazzolla le dedicó dos tangos a su padre, el primero data de 1954 creado en París y luego del deceso de don Vicente Piazzolla en Nueva York dio vida a “Adiós Nonino”, luego Eladia Blázquez le puso los versos:
Desde una estrella al
titilar
me hará señales de
acudir,por una luz de eternidad
cuando me llame voy a ir.
A preguntarle por ese
niño
que con su muerte lo
perdí,que con “Nonino” se me fue.
Cuando me diga ven aquí...
Renaceré...porque...
Soy... la raíz, del
país que amasó con su arcilla.
Soy... sangre y piel
del “tano” aquél,
que me dio su semilla.
Adiós “Nonino” que
largo sin vos será el camino.
Dolor, tristeza, la
mesa y el pan.
Y mi adiós...Ay... Mi adiós, a tu amor, tu tabaco, tu vino.
¿Quién? sin piedad me
robó la mitad, al llevarte “Nonino”
Tal vez un día yo
también mirando atrás
como vos, diga
adiós... no va más...es el viento y es el río.
Este torrente mío lo suplanta
prolongando en mí ser su desafío
Me sucedo tu sangre.
Lo
adivino y presiento en mi voz su propio eco.
Esta
voz que una vez me sonó a huecocuando le dije adiós ¡Adiós Nonino!
¡Adiós
Nonino! dejaste tu sol en mi destino
guardá sin miedo tu credo de amor y ese afán
¡Ay tu afán! guardá sin miedo tu credo de amor y ese afán
por sembrar de esperanza el camino.
Soy tu
panal y esta gota de sal que hoy te llora
¡Nonino!tal vez el día que se corte mi piolin te veré
y sabré que no hay fin.

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